Muchas plataformas de cursos cerradas cobran cada vez más a medida que crece la base de alumnos, muestran su propio logo junto al del creador, y dejan al infoproductor sin ser realmente dueño de sus datos ni de sus alumnos. Tener una instalación propia de Moodle resuelve esos tres problemas al mismo tiempo.
Migración desde plataformas cerradas
Se traslada el contenido de cursos ya armado, sin tener que reconstruir todo desde cero, para que el cambio de plataforma no implique perder el trabajo previo.
Membresías y cobros recurrentes
Se configuran suscripciones y pagos automáticos directamente integrados a la plataforma, sin depender de un intermediario que se lleve una comisión fija por cada alumno.
Diseño con marca propia al 100%
Sin logos ajenos ni referencias a una plataforma de terceros: la academia es completamente tuya, de punta a punta.
Acompañamiento en el lanzamiento
El acompañamiento cubre también el momento del lanzamiento, para que la migración o la puesta en marcha no traiga sorpresas justo cuando empiezan a llegar los primeros alumnos.
Lo que suele fallar al alquilar una plataforma
Pagar cada vez más a medida que crece la base de alumnos, no ser dueño de los datos de tus alumnos, una plataforma con el logo de otra marca, y depender de que esa plataforma no cambie sus reglas o precios de un día para el otro.